Los quistes de ovario son bolsas no cancerosas llenas de líquido o de material semisólido. Aunque son comunes y generalmente no suelen ser nocivos, pueden transformarse en un grave problema si adquieren un gran tamaño.

Los quistes grandes suelen empujar los órganos cercanos y provocar dolor abdominal. En la mayoría de los casos, los quistes desaparecen solos y no es necesario ningún tratamiento ni operación quirúrgica.

Si los quistes provocan dolor, el médico puede recetar píldoras anticonceptivas para alterar su crecimiento, o un cirujano puede extirparlos.

Se dice que, 7 de cada 100 mujeres pueden padecer de quistes de ovario, y de éstos, 15 llegarian a ser malignos; la malignidad es mucho más probable después de los 50 años de edad, ya que 1 de cada 100 mujeres mayor de 50 años pueden padecer de cáncer de ovario.